martes, 26 de marzo de 2019

El Título Que Ofrece el Amor




Para muchos lo más valioso que puede tener un ser humano es su título, su clase o nivel social. Determinan el éxito ajeno por cuanto dinero y lujos puede tener. Sin quitarle mérito a los logros obtenidos por los estudios, para mi este pensar es uno errado. 
Los estudios y títulos son una herramienta para poder alcanzar metas individuales y también son herramientas para servir en la sociedad, sin embargo no deberíamos definir lo que es un ser humano valioso y lo que no es un ser humano valioso solamente por los títulos obtenidos.

El valor que le brinda la vida.


Lo más valioso que puede poseer una persona es su capacidad de lucha y perseverancia, su capacidad de dar aunque no posee nada (casa, auto, lujos, títulos académicos), su capacidad de servir sin presumirlo en las redes sociales…

"No dejes que tu mano izquierda sepa lo que hace la derecha". Gran frase que aunque considerada un refrán, en realidad está extraída del evangelio de San Mateo, capítulo 6, versículo 3.

…su capacidad de levantarse después de las peores caídas emocionales, su capacidad de escuchar y aceptar la diversidad sin juzgar…

“No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados.” Lucas 6:37

 …su capacidad de renovarse ante la tribulación, su capacidad de perdonar al que lo traiciono, su capacidad de levantar la voz ante la injusticia…

y su agradecimiento y lealtad a quienes en sus momentos de confusión y dolor le ayudo. 

Esto es lo que para mí es valioso en un ser humano.

Todo esto lo provee la universidad de la vida con las lecciones divinas y no un papel titular firmado por otro ser humano imperfecto. 

La educación y sus títulos son valiosos y muestran su capacidad de superación sin embargo no somos nada si no poseemos amor, humildad y empatía en nuestro corazón. 

Gracias por leerme. 
 Norah

martes, 19 de marzo de 2019

Aprende a Decir No Sin Culpabilidad



¿Alguna vez te has sentido obligad@ a decir Si aunque tu interior gritaba NO?


La busqueda de  aceptación de los demás es en muchas ocasiones tan abrumador que nos impide decir que NO sin sentirnos culpables. Esto se debe al deseo continuo de querer complacer a todo el mundo. NO podemos complacer a todo el mundo sin dejar de auto complacernos. Debemos tratarnos como una prioridad y si no pensamos que somos una PRIORIDAD entonces estamos fallando en lo más básico, el amor propio.

¿Porque Nos Cuesta Decir NO?

Francisco Sáez en su artículo: Porque Debemos Decir No Más a Menudo y Como Hacerlo* señala que existen varias razones por el cual nos cuesta decir No sin sentirnos culpables sin embargo estas razones son erradas:
  • Queremos ayudar. Confundimos comportamientos supuestamente positivos con otros supuestamente negativos. Parece que negarse a hacer algo es egoísta, mientras que aceptar hacerlo es un acto de amabilidad, generosidad y empatía.
  • Temor a ser rechazados. Queremos caer bien a los demás, y buscamos su aprobación. No queremos que nos marginen.
  • Respeto a los demás. A veces consideramos que, simplemente, esa persona no se merece un no por respuesta.
  • Temor a enfrentamientos. Queremos evitar conflictos innecesarios y mantener un buen ambiente. No queremos que una relación se tambalee como resultado de una respuesta negativa.
  • Sentimiento de culpabilidad. A menudo no nos quedamos tranquilos cuando decimos no. Estamos constantemente castigándonos a nosotros mismos por esa decisión, aunque fuera totalmente lógica.
  • Temor a perder oportunidades. Pensamos que si decimos que no ahora, en el futuro no nos ofrecerán otras cosas que sí pueden interesarnos.

Podemos concluir que ese sentimiento de culpabilidad nace del miedo a fallarle a los demás y que estos se alejen de nosotr@s. Pero la verdadera pregunta  deberia ser ¿Por qué se alejarían tus amistades si realmente te valoran y te respetan? Realmente son tus amigos o amigas?
Nosotras las mujeres somos criadas a ser sumisas y complaciente  e incluso (sin ánimos de que se sientan ofendidos las diversas religiones) muchas nos criamos en un ambiente donde hasta en la religión nos señalan que debemos someternos a nuestros esposos, cabeza del hogar. De hecho el desafiar tal imposición en la historia era considerado una herejía en la iglesia. Las mujeres libres pensadoras eran catalogadas a través de la historia como brujas o seguidoras del mal, rechazadas por la sociedad y hasta condenadas a muerte. Aún en el presente luchamos contra la imposición social que dicta que una mujer es propiedad de un hombre, así como lo es un auto o una casa. Al observar esto podemos entonces entender como a través de la historia y de la crianza hemos aprendido a tener miedo a las posibles consecuencias que podría causarnos el decir NO por el simple hecho de ser MUJERES. De hecho las mujeres son catalogadas como buenas o malas de acuerdo a como sirven a los demás. ¿Cuántos de nosotros no hemos escuchado la siguiente frase “Ella era una mujer tan buen y abnegada a su hogar.”? O frases que dicen lo contrario como: “Que mala madre, como deja a sus hijos a cuidar por irse a pasear sola”

Entonces ¿Cómo digo que No sin sentirme culpable?


“Debemos aprender a desaprender…” (Cultura Profética)

  •   Debemos aprender a desaprender lo aprendido durante años (ja, ja, ja, te enredaste la lengua al leerlo, lo sé). En otras palabras: No somos responsables de la felicidad de nadie más que de NOSOTRAS MISMAS. Si nuestro esposo, el jefe, la vecina, la amiga, la abuela, el tío, no son felices, NO ES TU RESPONSABILIDAD. Si, así como lo lees, cada quien es responsable de su felicidad y por lo tanto TU de la tuya. Si tú no eres feliz, no podrás compartir esa felicidad con nadie. El querer complacer a todos y todas es agotador e imposible. Siempre va haber situaciones donde se difiera de opiniones o de gustos y eso es algo completamente normal. Así que quítate de la mente esa carga innecesaria de querer hacer felices a todos y todas.
  •  AMATE. Amate sobre todos y todas. Aún si eres madre, debes amarte primero. No podemos brindar lo que nos falta y si nos falta amor propio, Como podemos amar a otr@s? Hasta JESUS lo menciona en su mandamiento: Ama al  prójimo como a ti mismo. Si tú no eres capaz de amarte y cuidarte, no puedes pretender que los demás lo hagan. Si no respetas tu derecho de diferir y negarte, nadie lo hará. Con tu amor propio le enseñas a los demás a amarte con respeto. Los demás al observar cómo te respetas y te valoras, sabrán que no podrán imponerte a hacer nada que no quieras hacer. Edúcalos con tu amor propio.
  •     Pierde el miedo de perder a otros. El miedo es tan poderoso que no nos permite crecer o avanzar. Debemos alejarnos del miedo a perder a quien no nos valora como somos realmente. Cuando digo realmente, me refiero a la persona que eres cuando decides tener control de tu vida, cuando decides apoderarte de tus decisiones sin miedo. Si cuando dices NO las personas se alejan, entiende que esas personas NO TE MERECEN. Solo estaban cerca de ti por lo que podrían ganar de tus SI’s y no respetaban tus NO’s. Pregúntate si realmente son las personas que deseas tener a tu alrededor. Nadie debería de sentirse obligado a decir que SI solo para complacer a los demás o porque te lo impone alguna creencia o religión. 
De hecho hasta si estas casada y NO deseas tener relaciones íntimas en ciertos momentos, no deberías sentirte culpable o en la obligación de complacer a tu pareja. No te obligues a hacer algo que realmente NO deseas, solo porque la religión te lo impone. Una relación sana es cuando los dos desean y respetan los límites de cada uno sin sentirse obligados a complacer al otro por miedo a ser condenad@. El o la que te amé respetará tus límites y el que no, NO TE MERECE. Así que si se quiere ir, deseale lo mejor y que se vaya.

Te invito a que juntas amemos nuestros NO tanto como nuestros SI y que valoremos y respetemos nuestros deseos con asertividad y sin miedos. 

Apodérate de ti.
Gracias por leerme, Norah.

miércoles, 13 de marzo de 2019

¿Te han dicho que eres muy sensible?




 
¿Te han dicho que eres muy sensible?

En un mundo donde el dinero y emprender es el pan nuestro de cada día observamos como ser un ser sensible es considerado una debilidad. Sin embargo cuando reconocemos nuestros sentimientos como existentes y no las reprimimos, podemos realmente escuchar nuestro ser entre el caos y crecer individualmente.

Hace poco logre salir de un ambiente laboral tóxico donde "ser profesional" era sinónimo de ser inhumano. Era tanto el "profesionalismo" que recibí incluso "regaños" por escribir  buenos días o buenas tardes al final de un correo electrónico. Hasta qué punto lo que las empresas consideran "profesional" nos limitan a simplemente ser una máquina de dinero.

Los seres humanos somos seres emocionales. La función de las emociones es ayudarnos a comunicarnos y sobrevivir. Sin las emociones seriamos como unas maquinas con funciones automáticos. 

En el ambiente laboral, cuyo función principal es el generar ganancia económica para el patrono, podríamos entender como las emociones podrían causar inconvenientes para el beneficio del reclutador, sin embargo para el individuo reprimir las emociones podría concluir en una serie de enfermedades físicas y psicológicas, imposibilitando nuestro funcionamiento en la rutina del diario vivir.

Según Raquel Lemos Rodríguez las emociones presentan 3 funciones importantes principales:
Adaptativa: cada emoción tiene su propia utilidad. Por ejemplo, el miedo tiene la función de proteger y el asco funciona como rechazo.
• Motivacional: energiza la conducta motivada que se realiza de una forma más vigorosa y eficaz.
• Comunicativa: abarca la comunicación intrapersonal y la interpersonal.De la intrapersonal obtenemos información propia. En cambio, en la interpersonal se presta atención a la comunicación verbal y no verbal, que influyen en la conducta de los demás.

 Las emociones nos ayudan a afrontar determinadas circunstancias de nuestra vida con mayor o menor éxito. Con el tiempo y las experiencias aprendemos como controlar las mismas utilizando la Inteligencia Emocional.

¿Qué es la Inteligencia Emocional?

Para Goleman, la inteligencia emocional implica cinco capacidades básicas: descubrir las emociones y sentimientos propios, reconocerlos, manejarlos, crear una motivación propia y gestionar las relaciones personales. 

Por lo tanto, una persona con inteligencia emocional es inteligente (hábil) para el manejo de los sentimientos.

Esto lo que quiere decir en arroz y habichuelas es que cuando manejamos nuestras emociones con inteligencia emocional, los expresamos con control. 
Cuando teníamos dos años si nos negaban un dulce muchos manejaban el sentimiento de la frustración con “pataletas” y llanto, con el tiempo adquirimos destrezas de manejo, ya sea por la disciplina o por las experiencias vividas que nos educaron que esa no es la manera socialmente apropiada para expresar la frustración. 

Por ejemplo si ahora pedimos un aumento salarial y este se nos es negado conocemos que las “pataletas” no son formas adecuadas de expresar la frustración. Si a esta edad usas la violencia para expresar la frustración, debes autoanalizarte y trabajar más en el desarrollo de su inteligencia emocional.

Sin embargo la frustración está ahí manifestandose y sentirlo es normal, no lo reprimas y reconoce su existencia y úsalo a su favor.  Pregúntate que sucedió para que no ocurriera el ascenso salarial y haz un plan para poder lograrlo e incluso analiza si es el lugar de trabajo donde visualizas poder crecer o si necesitas moverte.

¿Observaron?

En la segunda opción el sentimiento de frustración te llevó a analizar e incluso hacer planes para mejorar. Si no existieran las emociones no habría evolución individual, profesional o psicológica.

La Empatía

Las emociones también nos asisten en la empatía.

Google define la empatía como:  
Participación afectiva de una persona en una realidad ajena a ella, generalmente en los sentimientos de otra persona. 

En otras palabras, la capacidad que tiene un individuo de colocarse en los zapatos de otro individuo y reconocer sus sentimientos.

Esto también es muestra de inteligencia emocional porque al reconocer los sentimientos de otros y otras no minimizamos las situaciones y dejamos de ver a los demás como simples robots de producción (en el ambiente laboral). 

La empatía activa nuestros sentimientos y esto nos motiva a ver a los demás como humanos que necesitan un apoyo. Creamos lazos afectivos con nuestra sociedad y nos mueve a querer involucrarnos más en los problemas sociales que a todos nos tocan en algún momento dado.

Siente y Vive con Valentía

Podemos concluir entonces que ser sensibles y expresar nuestros sentimientos de una manera inteligente nos hace sentir vivos. Estos sentimientos nos inspiran, nos mueven y nos sirve de motor para la vida.
 
La próxima vez que alguien le indique que eres muy sensible, AGRADECELE por el halago. 
Es una muestra de gran valentía el poder sentir y expresar sus sentimientos en una época tan egocéntrico. 

En otras palabras, disfruta el viaje y APODERATE DE TUS SENTIMIENTOS CON VALENTIA.

Gracias por leerme. Norah

Referencias: 

 https://lamenteesmaravillosa.com/las-emociones-cuales-son-sus-funciones/

 https://www.feelandcolor.com/blog/regulacion-emocional-i-o-el-arte-fluir-con-tus-emociones/

Amor Propio en Tiempos de Pandemia

     Como es conocimiento de todo s  y todas estamos viviendo tiempos históricos de pandemia por el Covid-19. Tiempo que provoca en nuestr...